“Ponerse la camiseta”

By Federico

Esa expresión me hace recordar el marcado del ganado. Y también me recuerda otra: “el hábito hace al monje”.

Tan usada desde tanto tiempo, se convirtió en la frase de aliento para conseguir que los empleados de cualquier empresa o empresita se involucren “emocionalmente” con lo que están haciendo, que básicamente consiste en generar riquezas al dueño. Un manejo burdo, rudimentario de la psiquis, de la emocionalidad de personas de alto y bajo nivel educacional, pero escaso poder de disociación del trabajo y “la persona” que obviamente está en primerísimo lugar.

Para hacer que esta frase cale hondo en el alma de los empleados es que “consultoras” y todas esas “empresas” que se dedican al head-hunting la “tecnologicen” y le pongan “método” a su mise en place. Psicólogos organizacionales que van por el mundo convocando a juegos de jardín infantil son los encargados. Empresarios e importantes gerentes, los que de lunes a viernes entre las 9 de la mañana y las 7 de la tarde asisten de cuello y corbata a sus oficinas, ríen, saltan, juegan, intercambian saluditos y canciones con otros de su misma categoría, en días de campo producidos por estas “consultoras”. Se incluyen también algunos otros escogidos subalternos, quienes orgullosos de la convocatoria asisten también. Ellos serán, sin darse cuenta, los responsables de promover los mensajes de “unión” al resto de los empleados.

Adivinen de donde salen muchos de los psicólogos organizacionales que deambulan por las calles… de la Universidad Católica… claro. Yo supongo que la definición de psicólogo organizacional es algo así como “psicólogo de las empresas”. Estudiarán y se preocuparán por la “salud mental” de la empresa. Se preocuparán de las cabezas de la empresa en tanto sirven a los propósitos de la misma, porque la persona puede irse “al diablo”. Curioso lo que se ve en estos días. Ahora, de que ganan dinero estas “consultoras”, si, ganan mucho dinero.

Esta confusión que mencionaba entre actividad remunerada y persona no se dá solamente ahora y solo en la clase obrera, definitivamente la clase profesional está muy involucrada y profita muchas veces de esta concepción, de este horror mental colectivo. ¿Cómo lo hacen? Simple, cuando un médico avasalla con su petulancia es porque ese ser (¿humano?) prefiere ser el delantal blanco y su estetoscopio colgando de su cuello antes que la persona que va debajo de ese pedazo de trapo. Y así tambien están quienes usan su auto último modelo, su casco de seguridad, su luma colgada al cinto, su boina negra, sus estrellitas prendidas con afileres del uniforme, o quienes se sostienen de una ancha banda presidencial cruzada sobre su pecho. Lo que se dice con la errada frase: “el hábito hace al monje”.

¿Los gobiernos cuantas veces han utilizado, ponerse la camiseta? Yo lo oí desde que tengo memoria y siempre fue para “pedir que no se pida” lo que en derecho corresponde a la población, pedir lo que otro seguramente ya tomó en nuestro nombre y en su propio y personal beneficio.

Siempre esto de “ponerse la camiseta” trae, además de lo ya mencionado, un “abandónate a ti mismo” en pos de un bienestar general (comunismo o socialismo antiguo) o en pos del bienestar particular y personal de algún extraño (capitalismo y socialismo renovado).

“Ponerse la camiseta” ¿Cuantas veces se dijo y se repite hasta el dia de hoy en las mas diversas formas para que no se note? En la vida de una persona se escucha desde la niñez, la infancia. A la mamá siempre le gusta que sus hijos se pongan “su” camiseta, o se paren en “sus” zapatos. Esta frase debe tener su origen en la necesidad de otro por obtener mucho o simplemente todo de nosotros a cambio de muy poco o nada. Obviamente te harán creer que es mucho lo que obtienes por tu esclavitud.

Ponte la camiseta, da un 1000% de tí. La pregunta es ¿En beneficio de qué? ¿Para beneficio de quién? Después del acuerdo contractual todo se convierte en pedir mucho más de lo estipulado por mucho menos de lo ofrecido, si no (sentimiento de culpabilidad de pormedio) te transformas en un “inconsciente de la realidad del mundo actual” o te arrojan, descaradamente, la incomprensión por “el momento que atraviesa la empresa”, que da la casualidad que siempre es peor que “el momento por el que atraviesan los empleados”.

Ponte la camiseta, si, en tu trabajo en tanto lo que recibes son billetes, no cariño. Ponte la camiseta, si, en tu hogar que allí si recibes o pudes esperar a cambio nobles sentimientos. Ponte la camiseta, si, en tus proyectos personales que darán la alegría a tu espíritu (como escribir en tus blog, por ejemplo ;-) ). La consigna es: no regalar la vida, las horas del día a cualquiera que por el trabajo de todo un mes paga solamente con una “propina” que no te alcanza para vivir y exige que se le agradezca y alabe por ello.

En mi personal opinión, la vida es o debería ser un flujo que va y viene. Un flujo que tiene fluctuaciones pero que al final del día, cuando se hace la raya para la suma, se termina empatado, tanto vino – tanto fue. No solo deberá ir, aunque para algunos solo viene. De este último modo, con flujo unidireccional, un extremo de esta conección se vacía y muere.

Ponte la camiseta porque sin ella eres nadie es el mensaje por donde tu mires. Publicidad actual: un asco vomitivo, repugnante, poco ético e indecente.

Muchos son los sentidos que se le pueden dar a esta iracunda frase, “ponerse la camiseta”. El más práctico, liviano y actual se aprecia cuando “personas” salen del supermercado con el nombre, de ese gigante en el rubro retail de alimentos para el que trabajan, estampado hasta en las cejas y portando un letreto más grande y de “mayor peso” que la misma persona en sus manos.

“Ponerse la camiseta” ojalá significara siempre un “intercambio de camisetas”… pero no es así. Difícil muy difícil. ¿”Aquí y ahora…”? difícil muy difícil.

Etiquetas: ,

5 comentarios para ““Ponerse la camiseta””

  1. doris Dice:

    Cuanta razón tienes Federico, eres sabio y muy elocuente. Entender que los seres queridos son más importantes que tu empresa es lo que todos deberíamos hacer por el bien de nuestras familias. Ponerse la camiseta siempre que tu empleador se la ponga por ti y tu remuneración sea el reflejo de esa camiseta bien puesta.
    TE AMO.

  2. Marcos Dice:

    Bien Federico.
    Me encantó este artículo.

    ¿Qué pasaría en el mundo si todos nos pusiéramos la camiseta en torno a lo que realmente necesitamos para nuestras vidas y la gente que nos rodea?

    De solo imaginarlo me quedo mudo ante eso.

  3. el duende que camina Dice:

    Hola, casi coincidimos. He escrito un artículo ¡Ponte la Camiseta! en mi blog:
    http://elduendequecamina.blogspot.com/

  4. Ernesto Yturralde Dice:

    “Ponerse la camiseta” es una filosofia, no se trata de hacer rico a otros. Si te sientes explotado, renuncia! Solo el necio con pocos atributos, se queda trrabajando donde no se siente bien, si ya renunciaste de que puedes quejarte.

    Ponerse la camiseta se trata de ser feliz con lo que haces. Se trata de ser leal con el que te brinda la oportunidad. Aquel que no quiera la oportunidad que no la acepte. Los radicalismos en la politica y aun en las cosas cotidianas no conducen a nada, quizas solamente a resentimientos.

    Lector, se feliz dando lo mejor de ti, donde sea y siempre!!!

    Al final cuando te das cuenta que con lo que has hecho has aportado por un mundo mejor, todo el sudor derivado de haberte puesto la camioseta, habra valido la pena!

  5. Gabriela Dice:

    Estoy muy de acuerdo con Ernesto, “Ponerse la camiseta”, solamente aplica cuando de verdad te sientes identificado con lo que haces, con quien o quienes trabajas, es peor solo estarse quejando del trabajo o del patrón, y no hacer algo realmente por tu vida.

    Ya que aquellas personas que se quejan y NO quieren ponerse la camiseta, dando mil escusas para no hacerlo, ¿realmente se ponen la camiseta o dan el 100% en sus cosas personales, o de familia? ¿o también ahí dan escusas para no hacerlo?

    Como bien dice Ernesto, si no te gusta, si te sientes explotado, o cualquier sentimiento incomodo… Renuncia!!, da el 100% renunciando, buscando otro trabajo algo en lo que SI puedas ponerte la camiseta!!

Escribe un comentario