Esa fue la primera frase que escuché hoy por la mañana…
El timbre de voz de mi hija menor me logra enamorar todos los días. Mi respuesta fue un: “si hija, hoy viene el Viejito Pascuero, te quiero mucho”, respondiéndole a ella y también, en mi corazón, a mis otras dos hijas mayores que ya no hacen esas preguntas.
Tanto que nos alegra este día cuando pequeños (por lo menos a una parte de los niños de este país, a los que pueden recibir algún regalo en su hogar) y tanto que nos complica luego desde casi la adolescencia.
En fin, les deseo una muy Feliz Navidad a todos ustedes, que incluso con las dificultades que nos impone la vida vale la pena prepararse para convertirse en algo bueno para los demás.
Por mi parte, como otros años, hoy por la noche tengo un trabajo al que me compromete mi hija, representar a un Rey Mago mientras ella es un ángel – yo de Rey y más encima de Mago-, esto si que es demostración de amor de mi parte, créanme (mi hija es la de la derecha).
